Aprendiendo de un bebé. Lecciones de Management. Episodio 1.
Acabo de ser padre! No voy a dedicarme a alabar lo fantástico y bonito de la paternidad (no es el objetivo de este blog), sino que voy a reflexionar sobre mis experiencias como padre novato (veo que el término novato es muy recursivo en todo lo que escribo...).
Episodio 1. Ha nacido un profesor.
Durante la larga espera del embarazo pensé en lo importante que sería poder enseñar a mi hija todo lo que se, volcar mi experiencia acumulada y guiar sus primeros pasos por el mundo. Pues no. Estaba equivocado. No me planteé que podía ser al revés. Los bebés son un pozo de sabiduría acumulada a la espera de que alguien escuche y aprenda de ellos.
"La crisis"
Aprovecharé esta palabra tan de moda hoy en día para explicar las primeras observaciones a las que he llegado
con la ayuda de la pequeña de la casa.
Lo primero que he aprendido es la importancia de la actitud que uno tenga ante las crisis que se presentan. Ante cualquier problema, si yo estoy tranquilo, mi bebé está tranquilo y se calma casi al momento, al estar calmado come bien, duerme bien y crece más sano.
Esto es extrapolable a la dirección de cualquier equipo de trabajo. En cualquier proyecto la actitud que muestres se contagiará a todo tu equipo, si te muestras tranquilo, seguro y demuestras confianza (en ti mismo y en tu equipo) el trabajo a realizar saldrá antes, mejor y presentará menos problemas en el futuro.
Me he encontrado en múltiples ocasiones que dos proyectos similares, en tamaño, equipo y tiempo, uno con presión y nervios, y el otro enfocado con una actitud más serena (y un poquito de presión...), se resuelven de formas bien distintas.
El primer proyecto es posible que cumpla los términos exigidos, pero normalmente está mal estructurado,
no es escalable y tiene tantos errores que (aunque con el proyecto ya entregado) se alarga indefinidamente
en la fase de instalación y pruebas. Tu cliente no está contento y lo peor de todo, tu equipo tampoco es feliz.
Los nervios desde dirección provocan que el análisis previo del proyecto y la preparación del equipo sea insuficiente, o en ocasiones, nula.




Comentarios sobre Aprendiendo de un bebé. Lecciones de Management. Episodio 1.
Grandioso enfoque el del capítulo 1. Comunicar, comunicar y comunicar. Las palabras no son nada si la actitud no te acompaña. Ànims!!!
Ohhh cuánta razón tienes, Álex: Niño nervioso, Valium para el padre, como decía un amigo residente...
felicidades¡¡¡¡¡¡¡¡
ké lindo bebito¡¡¡¡¡¡
KELINDO BEBE TIENES
ESTA TANBONITO TEFELISITO