Aprendiendo de un bebé. Lecciones de Management. Episodio 2.
Creía yo, desde mi infantil visión de la paternidad, que reconocer los estados de ánimo de mi progenie iba a ser harto fácil: Si llora es porque le duele algo y si se ríe significa que está bien. No he tardado en aprender lo equivocado de mi punto de vista.
Episodio 2. Aprender a escuchar
Hay muchas maneras de llorar y tantas otras de reír. Cada una con sus matices, sus ritmos, sus expresiones y sus necesidades. Un bebé puede llorar por dolor de barriga, por tener hambre, por tener sueño, por sentirse solo o única y exclusivamente por el perverso placer de escuchar su propia voz a pleno rendimiento.
¿Y cómo se aplica al Management? Sencillo, considera a cada uno de tus clientes como un bebé que requiere tu atención y cuidados. Escucha lo que tienen que decirte e interpreta lo que realmente necesitan. No te quedes en la superficie, si realmente quieres ser de utilidad deberías entender a tu cliente, comprender sus motivaciones, interpretar la realidad de las urgencias que les acosan para poder responder de forma adecuada a cada caso.
Por clientes entiendo a todo aquel en posición de necesitar de tu asistencia o participación en un proyecto. El departamento de marketing, por ejemplo, es un cliente interno habitual.
Y sí, tenéis razón, a veces hay clientes que lloran por costumbre y no por necesidad. Os remito al episodio 1 donde reflexiono sobre la paciencia...



Comentarios sobre Aprendiendo de un bebé. Lecciones de Management. Episodio 2.
Ayyy... qué lecciones nos dan los bebés.
Por cierto... cuando está llorando a veces piensas que lo hace por torrar o por llamar la atención y luego lo coges, y se tira un erupto o una potada tremenda... vaya... pues el bebé tenía un problema y yo pensaba que era por vicio...
Aplicable también a los clientes.
Y otra cosa con los bebés y sus llantos que hay que aplicar a la vida empresarial: el llanto nunca empieza de golpe... siempre empieza con una queja, una carantocha, un rebinchillo... y va subieno. Si lo coges al principio, con un besito se le cura todo, pero si has dejado que llore a grito pelao... vas a necesitar mucho esfuerzo para calmarla antes del besito curalo-todo.
Ale, atontado! ;-)
A eso me refería con aprender a escuchar de nuevo, no siempre lloran sin razón alguna, muchas veces existe un malestar que debemos aprender a identificar, y cuanto antes mejor.