Aprendiendo de un bebé. Lecciones de Management. Episodio 4.
Me considero afortunado ya que mi hija ha aprendido a dormirse sola por las noches. No siempre es así durante las horas de actividad, en la siesta por ejemplo, cuando puede tener más dificultades para conciliar el sueño.
Es en esos caso cuando la cojo en brazos, preparo el sitio donde va a dormir, apago aparatos que generen ruidos molestos y la duermo en brazos.
Episodio 4. Escoger el momento indicado, ni antes ni después
La lección aprendida en este contexto onírico ha sido :
1. Todo tiene su momento. Si la dejo y no está completamente dormida se despertará al instante y reclamará mi atención, pero es tiempo perdido tenerla en brazos cuando ya ha entrado en fase de sueño profundo . De la misma manera todo proyecto tiene su momento de lanzamiento, he visto grandes proyectos adelantarse al mercado y fracasar (por falta de madurez en el producto o por no estar el mercado preparado aún) , y otros llegar demasiado tarde y no encontrar mercado para ellos.
2. Prepara el terreno. Cuando ya está dormida en mis brazos, si no tengo preparado el entorno donde dormirá, es posible que se despierte mientras hago los arreglos necesarios. Antes de cualquier lanzamiento es indispensable preparar el terreno, tener en cuenta los factores del lanzamiento, tanto externos (mercado, competencia...) como internos ( equipo, financiación, modelo de negocio...), anticipar acontecimientos y problemas que se nos vayan a presentar y sobretodo, tener un buen plan de contingencia.
Igualmente, a veces todo falla, si se despierta tu hijo/a ríete de ti mismo, prepara mejor el siguiente asalto y pruébalo de nuevo. Si una startup fracasa mi consejo es el mismo, aprende, mejora y no te rindas, nunca te rindas.



Comentarios sobre Aprendiendo de un bebé. Lecciones de Management. Episodio 4.
Cuánta razón tienes!
Además... si no la duermes a la primera, ya se dormirá a la segunda, o a la tercera... ha de dormir, no?
Y no te ha pasado nunca que preparas el sitio, calentito, oscurito, empiezas a cantar... y te duermes tú mismo? Si te duermes a ti mismo, es que has logrado un ambiente relajante de verdad :-) pero a veces no es lo que tu bebé quiere...
Así que vigila: tu empresa/servicio puede servirte (dormirte) a ti, pero no a tu cliente/usuario (bebé). ¿Tu perfil es el mismo que el de tu público objetivo?